.melo en Kathmandu (y en la India)


En el tren a Jaisalmer, …, por los pelos
Domingo, 22 marzo 2009, 13:45
Filed under: delhi, india, jaisalmer, transportes, tren

El hombre de Pepsi

Ya estamos en el tren que nos va a llevar a Jaisalmer, aunque casi lo perdemos. Pero vamos a comenzar por el principio.

El jueves por la tarde estuvimos recorriendo la zona de Main Bazar, un inmenso zoco en el viejo Delhi.

Es una zona muy curiosa de callejuelas embarradas, puestecillos con las más variadas mercancías, un incesante tráfico de carros tirados por personas, ciclo rickshaws (rickshaws tirados por una bicicleta) repletos de cajas y comisionistas a la caza de extranjeros.

Delhi es una gigantesca urbe a donde acude mucha gente ’de provincias’ a hacer fortuna unos de una manera más legal y otro como buenamente pueden.

Si eres un buscavidas que no tienes ni oficio ni beneficio, hablas un aceptable inglés y eres hábil hay una manera de conseguir dinero para ir malviviendo, ser comisionista.

Muchos restaurantes, hoteles, tiendas, rickshaws y sobre todo agencias de viaje te pagarán un porcentaje si les llevas clientes (que verán como su facture se infla proporcionalmente a la comisión que recibe el comisionista).

Pero además los garitos que suelen tener comisionistas suelen ser los que ofrecen peor calidad o peor relación calidad precio y dado que los clientes no acuden motu propio han de recurrir a estas discutibles ‘prácticas comerciales’, por lo que lo más inteligente como viajero es esquivar a estos comisionistas.

Y parece fácil, pero hay muchos y están por todos lados.

Son muy fáciles de detectar. Hablan un inglés decente, generalmente son hombres, simpáticos y siempre te entran con cualquier excusa para ver de donde eres, cuanto tiempo llevas en India, qué tiempo vas a estar, hacia donde vas y qué andas buscando.

Para caerte bien casualmente tienen un hermano en Barcelona o Valencia, son del Real Madrid y te hacen la ‘gracia’ de “hola, hola, coca-cola” o “mira, mira, Cachemira”, lo que sólo es gracioso las cincuenta primeras veces.

Van midiéndote a través de tus respuestas y deciden qué te ofrecen.

Normalmente te cuentan que su hermano tiene una agencia de viajes y te va a conseguir los billetes a mejor precio, que te organiza un tour fantástico por Cachemira, que te lleva a un hotel más barato que el tuyo o que justo a cinco minutos hay un centro comercial y que hoy está de ofertón.

No son peligrosos, pero te pueden hacer dar vueltas a lo tonto y perder el día, así que conviene ser un poco hábiles también.

Nosotros hemos decidido decir que somos de Sildavia (cuando nos preguntan les decimos que es un pequeño país centroeuropeo) y asi les descolocamos por que no saben ni cual es su capital ni ningun chiste facil, que nos volvemos mañana a España (así no nos encajan ningún tour) y que ya hemos hecho todas las compras por lo que no tenemos dinero.

Les hacemos la gracia de ‘no money, no honey’ y desaparecen mágicamente.

Anteanoche viernes fuimos a cenar a la azotea del hotel Metropolis, en Main Bazar.

La cena no estaba mal, tenían cerveza (en muchos lugares no venden alcohol) y al ser un espacio abierto podías fumar (lo que está estrictamente prohibido en espacios cerrados públicos desde el pasado mes de octubre).

Al rato de sentarnos, se sentaron en la mesa de al lado dos chicas occidentales, más cerca de los cincuenta que de los cuarenta, una de ellas haciéndose arrumacos con su novio indio.

Hablaban en inglés, pero al hacerlo entre ellas lo hicieron en un perfecto castellano.

Una era leonesa y la otra una argentina que tuvo que salir por patas de su país en la época de la dictadura militar y las dos llevaban tiempo viviendo entre Ibiza, Bruselas e India.

Se dedicaban a importar tejidos para venderlos en sus tiendas ibicencas.

Estuvimos charlando toda la cena, nos dieron diferentes pistas sobre el país, nos resolvieron dudas y además nos reímos bastante.

La mañana del sábado yo seguía sin mochila. Me habían dicho en el aeropuerto que si les llegaba la mochila, me la mandarían el sábado por la mañana al hotel. Más nos valía por que sino perdíamos el tren de Jaisalmer.

Nada más levantarme bajé a recepción y pregunté a ver si sabían algo de mi mochila y na de na, no sabían nada.

Les dije que llamaran al teléfono que me habían dado en el aeropuerto para preguntar por ella. Llamaron y no les cogieron. No olía bien.

Nos fuimos a desayunar y a la vuelta tampoco había novedades.

Eran las once, teníamos que hacer el check out del hotel a las doce y todo apuntaba a que no tendríamos que quedar un día más en Delhi, íbamos a perder nuestro tren y como aquí es muy difícil pillar un billete de un día para otro igual teníamos que replantearnos la ruta.

Pero a la media hora vinieron corriendo a buscarme por que había llegado un señor con mi mochila. Hicimos los papeles y la recuperé. Por fin respiré.

Dejamos el equipaje guardado en le hotel, nos fuimos a dar una vuelta y comenzamos a plantearnos el día. Nuestro hotel estaba a diez minutos de la nueva estación de tren de Delhi, así que nos fuimos a comer tranquilos.

Luego compramos agua y algo de fruta para el viaje y volvimos al hotel a por nuestras mochilas.

Pese a que estaba cerca había que cruzar un par de calles con mucho tráfico e íbamos cargados, así que cogimos un rickshaw en la puerta del hotel para que nos acercara a la estación.

Normalmente en las estaciones de tren suele haber mucho jeta así que teníamos que andar con mil ojos.

Nada más llegar se nos acercó un rickshakero que nos preguntó adonde íbamos. Le dijimos que a Jaisalmer, nos indicó la puerta de acceso a los andenes y se fue.

En la entrada de la puerta de acceso a los andenes había un fulano vociferante, que nos preguntó adonde íbamos y nos pidió los billetes.

Se los enseñamos y nos dijo que nos habíamos equivocado, que nuestro tren no salía desde ésa estación sino desde la estación de Old Delhi, que estaba a una hora de allí (faltaban cuarenta minutos para la salida de nuestro tren) y que teníamos que darnos prisa.

No sabíamos si era verdad o si nos la querían liar. En nuestros billetes ponía que salíamos desde DLI, pero no sabíamos si esas siglas eran de la estación de New Delhi o de la de Old Delhi.

Tampoco sabíamos la distancia entre ambas estaciones y es muy difícil pensar con un tío gritándote al oído.

Intentamos mirar los carteles luminosos para ver si era verdad, pero el fulano no paraba de decirnos voz en grito que no, que era en la otra estación, que estábamos locos, que si no le entendíamos, que no nos daba tiempo, …

Nosotros le decíamos que se callara, que si le entendíamos pero que nos dejara pensar y que a gritar se fuera a su casa.

En estas vino el rickshakero de antes y nos dijo que lo que decía el hombrecillo enfadado era verdad, que nuestro tren salía de Old Delhi, que estaba súper lejos y no nos iba a dar tiempo.

No sabíamos si todo era una trola para sacarnos dinero o si estaban en lo cierto, pero no nos olía bien.

Teníamos la duda de si realmente el tren saldría de esta estación, pasaría por la de Old Delhi y lo que querían era sacarse una carrera en rickshaw, pero no nos la podíamos jugar.

Decidimos hacerles caso y coger un rickshaw. Total que en un momento nos habían montado en un rickshaw de un sij que decía que nos llevaba por 200 rupias (unos tres euros).

Sabíamos que era un precio abusivo pero no estábamos sen un posición fuerte para negociar y aceptamos.

El sij nos preguntó nuevamente que a qué hora salía nuestro tren, le dijimos que a las 17.40 (ya eran y cinco) y nos dijo que “no problem”.

Y la verdad es que el tío se puso las pilas y comenzó una carrera vertiginosa entre el tráfico de Delhi, haciendo adelantamientos por la derecha y por la izquierda que daban miedo, cogiendo algún tramo en dirección prohibida, pitando a diestro y siniestro, a toda velocidad y en unos veinticinco minutos nos dejaba en la estación de Old Delhi.

Llegamos con la lengua afuera y con la duda razonable de saber si realmente estaría allí nuestro tren o no.

Nada más llegar lo vimos anunciado y vimos en qué anden estaba.

Acudimos allí y a los cinco minutos apareció nuestro tren, buscamos nuestro coche y nos acomodamos.

Analizando después el tema no tenemos muy claro que pasó en la estación de New Delhi.

No sabemos si nos querían liar esa u otra y al ver que nuestro tren salía realmente desde otra estación vieron que la fácil era timarnos con el rickshaw o si eran unos tíos llenos de buena voluntad y nosotros estábamos prevenidos en exceso.

Yo creo que todos ellos se conocían y que unos nos fueron llevando donde los otros. De hecho no se si la puerta que nos dijeron era la de entrada a los andenes.

Y se lo montaron para que cogiéramos el rickshaw que estaba compinchado con ellos y cobrarnos el doble de la tarifa.

En fin, igual da, el tema es que conseguimos coger nuestro tren y llegamos a tiempo a la estación correcta.

El tren es curioso, está muy sobado, pero en segunda los compartimentos son amplios y no hemos dormido mal.

Llevamos dieciséis horas a bordo y nos quedarán otras dos o tres (aquí los trenes nunca llegan a la hora), pero se ha pasado mejor de lo que esperábamos.

En el tren puedes estirar las piernas, bajar a tierra en las estaciones (paramos en todas), echar un cigarro entre los vagones (no es legal, legal, pero fuman hasta los revisores) y hemos dormido diez horas, así que se pasa bastante bien.

Ahora a hacer tiempo hasta llegar a Jaisalmer, buscar un hotel, pegarnos una duchita, a comer y luego a ver qué nos ofrece esta ciudad cercana a Pakistán, en medio del desierto de Rajastán.

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9 comentarios

10 horas durmiendo en el tren!!! eso si que es noticia!!! :D. Aqui hasta me cuesta dormir 8 seguidas :P

Cuidaros!!

Comentario por Patricia

jo melo k wayyyyyyyyyyy!!!!! k envidia nos das!!! siento tardar en comentart pero ace muxo k no leia los correos!!! disfruta al maximo de tu viaje k pronto llega el dia d regreso!!!! ya ire leyendo el blog!!! pasadlo bien!! t exaremos de menos en el campa pero estaremos deseando k vengas para contarnos tus batallitas y experiencias…………..
un besito.

Comentario por vero

bueno tio si habeis logrado pasar la prueba de delhi con exito, el resto del viaje no tendreis ningun problema, pero si un monton de anecdotas como las que ya nos has contado. veo que estais perfectamente adaptados al pais y dominando todos los “trucos”, ahora solo teneis que disfrutar y tener mucha mucha paciencia.

namasteeeeeeeee

Pd: yo me salte Jaisalmer en la ruta, pero segun me comentaron merece mucho la pena.

Comentario por andrew

Menuda aventura Melo!!!!!!
pero oye de lo malo malo estais sabiendo salir del paso, y una anecdota mas para contar….
Seguiremos de cerca vuestros viaje
un beso
Patri

Comentario por patricia

melo no e podido leerlo antes jo me alegro de que recuperaras tu mochila q alivio! lo que no os pase alli no os pasa en ningun sitio pero despues de esta ya superais todas jaj=)
pasadlo genial
un besito.- alba.-

Comentario por alba

Aupa campeones,
Prueba de Delhi superada :o) con historia de estacion incluida.
Ahora a disfrutar del desierto, que envidia. Tomaros una birrita a la sombra a nuestra salud…que envidia.
Un abrazo,
AndresEllieTiago.

Comentario por Andres

Hola Melo,
Yo estoy preparando el viaje para Agosto. Me preguntaba si podias ayudarme con unas dudillas sobre los trenes.
– Te registraste con una direccion postal de fuera de la india?
– Seleccionaste algun Quote en concreto?

Gracias de antemano

Comentario por baliza

Buenas baliza,

Para comprar los billetes de tren desde España (reservamos solo el primero) bastaba con poner la dirección postal española.

Desde allí no nos dejaba comprar con una dirección postal española y había que poner alguna India de una ciudad con estación de tren.

Al final descubrimos que lo más cómodo era comprar los billetes en alguna agencia de viajes india.

Con lo del “quote” no se a qué te refieres.

Buen viaje,

Comentario por .melo

Gracias, por responder.
No lo tengo muy claro, he leído algo que hay una serie de quotes para turistas, pero igual lo entendí mal. Da igual.
Por cierto, ¿pasastes frió en 2 AC?

Comentario por baliza




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